Conoce el LADO OCULTO de La Creación de Adán de Miguel Ángel...

La Creación de Adán Todos en algún momento hemos apreciado esta gran obra sin necesidad de ir a la Capilla Sixtina, es tan popular que la puedes encontrar en playeras, tazas, fundas de teléfono, separadores de libro, zapatos, almohadas, etc.


Pero, ¿qué es lo que Miguel Ángel quería transmitir a través de su, tal vez, más conocida obra de arte?

La creación de Adán (The Creation of Adam), Miguel Ángel X BLACK SEA (graphic.) 2020


"Creacionismo Medieval, capturado por la mente del gran artista Miguel Ángel, y plasmado en el techo de la Capilla Sixtina, allá por el año 1511, representando uno de los más enigmáticos pasajes bíblicos, como lo es el del Génesis, respecto del cual, el primer hombre, Adán, ese primer ser mítico y terrenal que el creacionismo medieval impuso, -y que hasta hoy en día aún se mantiene-, sobre las mentes intelectualmente desprotegidas. 

Adán, el primer ser varón creado por otro ser varón, espera sentado pacientemente desde su triángulo terrenal, que una grata compañía, -que todavía está dentro de los ámbitos de lo divino-, le sea provista para multiplicarse y esparcirse por sobre la faz de la Tierra.

La Creación de Adán, Miguel Ángel


Pero lo que no se imaginaban aquellos que le encargaron tan magnánimo trabajo artístico y filosófico a Miguel Ángel Buonarroti, es que esta pintura, oculta tras un complejo velo transparente, un concepto que se opone drásticamente, a todo lo que el creacionismo, impulsado por la religión Católica de aquellos tiempos, ha pregonado erróneamente por muchos cientos de años, llegando a asesinar a todo aquel que no estuviera de acuerdo con su corriente de pensamiento; ese concepto opuesto al creacionismo es el racionalismo, concepto que fue presentado por Miguel Ángel, por intermedio de esta pintura, ante los ojos de sus «clientes eclesiásticos», sin que éstos se percataran siquiera del verdadero significado oculto que encierra la pintura. A la vista del mundo eclesiástico fue representado el concepto creacionista, mientras que a los ojos de su autor, y luego de muchos otros más, fue representado un claro racionalismo, oculto a plena vista de todos, pero a la mirada de unos pocos, por un conjunto de detalles que pasaré a detallar a continuación. En esta pintura, en «La Creación de Adán», podemos percibir a simple vista, dos secciones bien diferenciadas, dos representaciones de realidades contrapuestas, dos mundos separados por un muy estrecho espacio -incognoscible- entre dos dedos índices a punto de hacer contacto para que surja la chispa divina que unirá aquellos dos mundos, aquellas dos realidades, realidades éstas que dejaron sellado con el óleo y el sudor de Miguel Ángel, el origen dual del ser humano.


Esa dualidad a la que hago referencia en el párrafo anterior, proviene de la unión de lo divino con lo terrenal, de la fusión de dos características innegablemente intrínsecas al ser humano, de la integración de dos particularidades que provienen desde la mismísima creación del universo, desde el enigmático Big Bang; y que es la unión de la energía (o materia) por medio de las fuerzas físicas y cuánticas que gobiernan nuestro universo, siendo estas últimas fuerzas, características meramente divinas que le dan forma, entidad y razón de ser a todo lo que existe en el universo, y en este caso de estudio, al propio ser humano. Es decir que, en la pintura, Miguel Ángel ha querido dejar reflejado el carácter dual del ser humano, comprendido éste por la materia gobernada divinamente por las fuerzas físicas de la naturaleza. La Materia y las fuerzas físicas, la tierra y el cielo, lo humano y lo divino, lo que se encuentra abajo y lo que se halla arriba; dualidades éstas que, mas allá de las incontables interpretaciones que diferentes filosofías le han querido conferir por siglos, siempre tienden a unirse, de una u otra manera, por la acción inconsciente, -y posteriormente consciente-, de la divinidad innata que el Hombre conlleva sobre su propio Ser, sobre su psique.


Por consiguiente, y sin dejar de lado la divinidad plasmada por el pincel de este gran artista sobre su magnánima obra; producto ésta, de su mente creadora, y que hoy me he decidido a analizar aquí desde mi punto de vista; quiero continuar interpretando, o bien, descorriendo el velo transparente que oculta el verdadero significado de esta obra, que impide que se revele a simple vista lo que el mismísimo Miguel Ángel ha querido transmitir en aquel entonces, mas allá de que lo solicitado por el papado de aquellos años oscurantistas haya sido de carácter eminentemente creacionista, este gran artista se las ingenió para dejar en claro oscuro su postura al respecto y su visión racionalista de la creación del Hombre, aunque ésta no haya sido percibida en aquellos momentos. Pero continuemos con el análisis de la obra. Sigamos descorriendo el velo que cubre el verdadero mensaje que se encuentra a la vista de todos pero a la mirada de unos pocos, por lo menos, era así en el medioevo.


Si observamos la postura de Adán, lo podemos ver con la mayor parte de su cuerpo desnudo recostado sobre ese pequeño triángulo verde de la Tierra, representando con ello, su origen terrenal, material, animal, como queriendo significar que Adán recién está emergiendo desde las entrañas de la Madre Tierra, madre que le supo dar la materia que por ahora, débilmente puede mover hacia un Dios que espera con ansias hacerse carne por intermedio de Adán. Y siguiendo con Adán, podemos apreciar que él apenas puede levantar su brazo izquierdo para estirarlo débilmente, al igual que lo hace con su mano, en dirección al Ser que, desde los cielos, le dará la Chispa Vital, le imprimirá el empuje Causal proveniente desde la divinidad, desde la creación del universo, desde aquel punto infinitesimal denominado Big Bang, desde aquel cúmulo de fuerzas de la naturaleza que todo lo impregna y que harán de Adán un ser dual y rebosante de vida quien luchará por llegar a la divinidad… querrá ser Dios, sabiendo que Dios, también quiere ser él.


Casi todo el cuerpo de Adán yace apoyado sobre la madre Tierra y solo tiene las fuerzas necesarias para alcanzar la Divinidad, Divinidad ésta que lo espera y trata de alcanzar también, desde lo alto, desde el cielo, desde arriba. Adán intenta con todas sus fuerzas terrenales alcanzar a Dios, sin saber que Dios intenta alcanzarlo a él. Es que ambos son lo mismo, con la diferencia de que Dios, la divinidad, las fuerzas de la naturaleza, están conscientes de su propia condición divina, mientras que Adán no, ya que todavía no ha comido el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, por lo que su conciencia no se ha desarrollado aún.


También es evidente la condición andrógina de Adán, debido a que su miembro viril aparenta ser un pene y una vagina, ambos en el mismo lugar de su pubis, representando con esto, lo masculino y lo femenino, esa dualidad desde la que todos provenimos, y que luego anhelamos transmutar, -mente consciente de por medio-, para arribar a la Unidad de la dualidad, para alcanzar esa Chispa Divina que nos convertirá en Uno con el universo. Chispa que debemos encontrar por medio de nosotros mismos, con el racionalismo que nos debería caracterizar a todos los seres humanos, y no por medio del creacionismo que hasta hoy en día todavía tiene sus fieles defensores, ya sea por simple e inocente creencia, o también por interés.


Ahora bien, Adán yace sin fuerzas sobre la Tierra, diría yo que todavía entremezclado con ella, mientras que el supuesto evento creacionista desciende desde los cielos, de la mano derecha creadora de un Dios antropomorfo, rodeado de ángeles y de diversas telas de color verde y rojo oscuro, como una manera de demostrar la acción de Dios sobre el ser humano, que, -como dicen las escrituras-, fue creado a su imagen y semejanza. Dios, desde arriba, desciende con su firme y fuerte brazo derecho extendido, y por medio de su robusta mano, levantando su dedo índice en dirección a Adán, como intentando hacer contacto con el débil dedo índice de la mano de éste.

El brazo izquierdo de Adán trata de alcanzar y obtener aquellas fuerzas físicas de la naturaleza que hacen que la materia tenga su razón esencial de ser, mientras que su brazo izquierdo permanece inmóvil, retraído bajo su cuerpo, como esperando utilizarlo luego, para abrazar a quien será su compañera: Eva. Mientras que Dios, desde el cielo, estira su poderoso brazo derecho para intentar entrar en Adán y ser carne, -así como aquel, llegar a ser divino-, mientras que el brazo izquierdo de Dios, abraza a una figura femenina detrás de Él, figura ésta que no hace mas que mostrarse expectante y con su mirada fija hacia un terrenal Adán que espera liberarse de su condición de andrógino. Incluso la supuesta figura femenina, Eva, coloca su mano izquierda sobre el brazo izquierdo de Dios, como simbolizando una posible procedencia divina de la Mujer, ya que el nombre Eva significa, «Madre de los vivientes», «dadora de vida», como una fiel muestra de la condición divina de Eva, debido a que, mucho antes de que ella sea creada a partir de una de las costillas de Adán, mas un poco de barro, ésta ya estaba en la mente de Dios. Incluso, uno de los ángeles de la derecha, o sea, a la izquierda de la que sería una futura Eva, intenta retenerla para que Dios no pueda reunir lo masculino y lo femenino en dos cuerpos separados, eliminando la condición andrógina de Adán.


De todas maneras, hasta aquí, muy someramente he detallado mi punto de vista respecto de lo que ocultaría esta gran obra de Miguel Ángel, pintada con mucho sudor y lágrimas, sobre el techo interior de la Capilla Sixtina, ubicada ésta en la Ciudad del Vaticano, hace mas de quinientos años.


Lo que en realidad oculta esta pintura, va mas allá de la capacidad de imaginación que tenían los religiosos de aquella época, -y de muchos de hoy en día-, debido a que, Miguel Ángel supo ocultar un perfecto racionalismo detrás de un velo transparente de creacionismo, hecho añadido que le vale mis mas sinceras y humildes felicitaciones.


Pero veamos a que me refiero con que Miguel Ángel estaba convencido de que el creacionismo era un concepto teológico muy errado y que el racionalismo, el uso de la razón, era la única vía para entender al Universo, como también a Dios, y por supuesto a los Hombres. Y a lo que me refiero, es a que el Sr. Buonarroti, de una manera magistral supo simbolizar a Dios, a Eva, a sus Ángeles y a las largas telas rojas y verdes que los envuelven, como una fiel representación anatómica y fisiológica del cerebro humano. Es así estimados lectores, aquella divinidad que desciende de los cielos, no es más que un gran símbolo que nos hace ver que dicha divinidad del hombre pasa por el uso de la razón y del llegar a la tan ansiada -aunque desafortunadamente no alcanzada por todos- conciencia del Si, y que la creación de nuestra especie no fue obra de un Dios omnipotente con forma humana masculina, sino que fue debido a la interacción de la materia con aquellas fuerzas divinas de la naturaleza, que le dieron y le dan estructura y vida a nuestro universo.

Ahora centrémonos en esa especie de cerebro simbolizado por Dios y los Ángeles, que el pintor supo plasmar en su obra, y de una manera oculta para quienes no tenían -o tienen- ojos para ver (o mirar desde mi punto de vista). 

Comparativa gráfica del Creacionismo Católico, con el Racionalismo oculto por Miguel Ángel, basado éste en la razón y por ende, en el cerebro humano.


Como vemos en la imagen comparativa, podemos apreciar, en la parte superior derecha de la pintura de arriba, la idea del «creacionismo católico», representado éste, aunque de manera oculta por el pintor, pero fundamentándose en una idea antagónica a aquella, es decir, por medio de un claro racionalismo basado pura y exclusivamente en la morfología y el funcionamiento del cerebro humano, como se puede ver en la parte inferior derecha de la misma imagen.


Veamos, y antes de proseguir con el análisis de esta incuestionablemente enigmática pintura, podemos encontrar que Eva, quien todavía se ubica en lo alto del cielo, dentro de la mente de Dios, ya está destinada a ser parte de Adán. ¿Y porque digo esto?, porque, como lo podrán apreciar en la siguiente imagen, en la pierna izquierda erguida de Adán, sobre la que apoya débilmente su brazo izquierdo, -mismo brazo que utiliza Dios para retener a Eva en su mente divina-, se vislumbra una figura un tanto humanoide que se asemeja a un torso y a las piernas de una mujer, por lo que, si coloco la cabeza de Eva, -quien todavía se halla dentro de los planes de Dios-, sobre la rodilla izquierda de Adán, queda conformada una figura femenina, como que Miguel Ángel nos está queriendo decir que Adán y Eva, -antes de que Dios la cree, luego de extraerle una costilla a Adán-, son ambos un solo Ser por el momento, y que está representado por la condición dual, Andrógina de Adán. Pero veamos la imagen de lo anteriormente expresado.

Ver representación de Eva sobre la pierna erguida izquierda de Adán.


Centrémonos ahora en la mente de Dios. En esa intrigante imagen que baja desde los cielos, repleta de ángeles, todos dispuestos alrededor de Dios y de Eva, y que es envuelta por una especie de tela de color rojo.


Como ya lo nombre antes, en este mismo artículo, Miguel Ángel representó en su pintura, ni mas ni menos que al cerebro humano, y no solamente por su forma externa, sino que también lo hizo con ciertas funcionalidades, plasmadas allí, muy ocultas, tras un velo transparente de racionalismo, propio de él mismo, pero no así del creacionismo católico.


Para continuar analizando ese cerebro dibujado por Miguel Ángel, y que contiene, psicológicamente hablando, a todos nuestros dioses y a nuestros demonios, e incluso, también a Eva; primero debo mostrar la imagen que se corresponde con el supuesto cerebro que el artista quiso plasmar en su obra. La imagen es la siguiente:

En dicha imagen, a mi parecer, el artista ha representado, no solamente a la forma externa del órgano que nos hace ser y existir, que nos hace ser seres conscientes y de razón, -aunque a algunos, esto les sea indiferente-; sino que también ha querido representar ciertos aspectos internos del mismo, tanto morfológicos como también funcionales. 


Veamos. Como podemos apreciar en la imagen de arriba, la forma externa del cerebro está representada por la tela de color rojizo que cubre casi a todos allí dentro y que representaría la llamada Duramadre, delgada membrana que recubre a todo el cerebro y lo separa del cráneo. Allí, Dios no solo atraviesa todo el cerebro, de punta a punta; desde el Tallo Cerebral y el Cerebelo, hasta el Lóbulo Frontal, pasando por el Tálamo, el Fórnix, la Hipófisis, el Hipotálamo, el Cuerpo Calloso y la Circunvolución Cingulada; sino que también puede salirse de los límites físicos del mismo. Mientras que con sus pies, Dios estaría conectándose con el resto del cuerpo, con su brazo derecho extendido (y no olvidemos que el hijo de Dios se sentó a la derecha de Él) estaría haciendo énfasis en el poder que tiene el cerebro humano; y que no es solamente el de limitarse al interior de esa tela rojiza, de la denominada, Duramadre, o sea al interior del cráneo; sino que nuestra naturaleza dual, material y divina, nos convierte en dioses también, pudiendo trascender nuestro propio límite corporal.


Ahora bien, alrededor de ese Dios, que es la parte principal y central de ese vehículo divino que proviene de los cielos, se encuentran los ángeles, y también la que será la futura esposa de Adán: Eva, abrazada ésta por medio del brazo izquierdo de Dios. Incluso, la mano izquierda de Dios, toca el hombro derecho de uno de los ángeles que intenta retener a Eva en ese mundo divino, ese ángel, con su ademán, trata de que Eva no trascienda desde lo divino hacia lo terrenal, que no forme parte externa de la dualidad andrógina del hombre que Dios llamó Adán y que débilmente aguarda recibir el insuflo de vida, la chispa Divina, que le hará levantarse de su actual condición, para poder, de esa manera, prepararse para la llegada de su compañera. Ese ángel que trata de retener a Eva, estaría representando las fuerzas tiranas del inconsciente.


Entonces, y con el objeto de ir comparando el cerebro oculto de Miguel Ángel, con las partes y funcionalidades de un cerebro humano real, primero les adjuntaré una imagen descriptiva de éste último.

El Cerebro Humano y alguna de sus partes.


Si vamos comparando con la imagen anterior a esta, podemos encontrar unas cuantas analogías más, que las ya expresadas hasta ahora, como por ejemplo, que el área denominada «Circunvolución Cingulada», es la que funcionalmente interviene en la manera en que el ser humano se adapta al medio para asegurar su supervivencia. Y, ¿que coincidencias no? ya que dicho área, en la pintura de Miguel Ángel, está representada por el brazo izquierdo de Dios que justamente abraza y mantiene preparada a Eva, para entregársela a Adán y de esa manera asegurar la supervivencia de la especie. El Génesis, a este respecto dice:


«1,26: Y dijo Dios: 

   —Hagamos al Hombre a nuestra imagen y semejanza; que ellos dominen los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos y todos los reptiles.

1,27: Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 1,28: Y los bendijo Dios y les dijo: 

   —Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra.«

Veamos ahora, una comparación gráfica de lo antedicho respecto de la Circunvolución Cingulada:

Circunvolución Cingulada del cerebro representada por el brazo izquierdo de Dios.

Circunvolución Cingulada del cerebro humano que regula características respecto a la supervivencia de la especie.


Como ya lo he explicado, Dios ocupa toda la parte central del cerebro desde el Tallo Cerebral y hasta el Lóbulo Frontal. Y como nos podremos imaginar, todas las partes internas del cerebro, alejadas de la corteza, cumplen las funciones mas importantes de éste, como por ejemplo, que a través de lo que se denomina como Cuerpo Calloso (en color rozado en la imagen anterior) exista una vía de comunicación entre un hemisferio cerebral y el otro, con el fin de que ambos lados del cerebro trabajen de forma conjunta y complementaria. El Tálamo controla los procesos físicos automáticos; la Hipófisis que segrega hormonas para regular un proceso que se denomina Homeóstasis, el cual es una propiedad que tienen los organismos vivos, y que consiste en la capacidad de establecer de manera indeterminada en el tiempo, una condición interna estable reacomodando los cambios que se dan en su entorno, mediante la regulación del intercambio entre materia y energía con el exterior (metabolismo); el Tallo Cerebral, que controla entre otras funciones, la respiración, la regulación del ritmo cardíaco y aspectos primarios de la localización del sonido, además de su función primordial de conectar el cerebro con el resto del cuerpo; el Fórnix, que su función es de unir todos los elementos del Sistema Límbico del Hemisferio Derecho con los del Hemisferio Izquierdo.


Como podemos ver, y aunque el cerebro tiene muchas mas secciones internas cerebrales que nombrar, las detalladas anteriormente nos dan una idea del porqué Dios se encuentra en el mismo lugar que aquellas secciones dentro de la pintura de Miguel Ángel. Con esta síntesis precedente, comprendemos, o lo tratamos de hacer, el porqué Dios ocupa el centro del supuesto cerebro en su obra «La Creación de Adán», y simplemente es porque en el centro del cerebro se encuentran las funciones o secciones mas importantes.

Antes de terminar, con una pequeña comparación de los ángeles y la corteza cerebral, adjunto una imagen que esclarece lo anteriormente explicado en el párrafo precedente.


Nuestra divinidad ocupando las secciones mas importantes del cerebro.


En cuanto a los ángeles, los cuales se disponen conformando un enigmático conjunto de singulares poses y ejecutando diferentes ademanes y expresiones faciales, éstos seres celestiales se corresponden con la corteza cerebral, es decir, con todo lo que se encuentra alrededor de Dios, o sea, circundando a las funciones y órganos centrales del cerebro.


Y antes de pasar a las comparaciones de la corteza cerebral con los Ángeles que la representan en la pintura de Miguel Ángel, debo agregar otra imagen para entender mejor a lo que me refiero.

Ángeles que representan la corteza cerebral en la pintura de Miguel Ángel.


Como podemos observar en la imagen anterior, los tres ángeles que se encuentran en el área motriz -en la parte superior del cerebro- demuestran justamente movimiento, se puede notar un viento que roza sus caras y cabellos, como si se estuvieran moviendo hacia adelante a una cierta velocidad. Por otro lado, a los ángeles que se encuentran detrás de Eva, se les pueden percibir expresiones que denotan sentimientos varios, como preocupación, miedo e ira, ángeles éstos que se encuentran justamente en el área de sensibilidad general y en la psico-sensitiva, ubicadas también en la parte superior y posterior del cerebro, en el Lóbulo Parietal.


En cambio, los ángeles que se encuentran en la parte inferior del cerebro, específicamente en el Lóbulo Temporal, denotan un aspecto oscuro y tenebroso, y hasta uno de ellos no muestra su cara, debido a que se halla de espaldas, lo que sugiere que están simbolizando la psique profunda, el inconsciente, y físicamente, los dos niveles mas antiguos del cerebro humano, y que son el Sistema o Cerebro Límbico y el Cerebro Reptiliano.


Como vemos, el transparente velo que ha sabido colocar el genial Miguel Ángelsobre esta bella obra denominada «La Creación de Adán», y en plena época del creacionismo católico, no hace mas que reafirmar, que es imposible, -y así lo será siempre-, evitar que la razón supere al dogma. Este pintor del renacimiento ha sabido plasmar sobre un fresco netamente creacionista a simple vista, un claro racionalismo oculto a los ojos que solo veían e lugar de mirar, racionalismo éste, muy acorde al pensamiento del artista Buonarroti."

Nelson J. Ressio / https://afly.co/vhx3


"Muchas personas imaginan que la espiritualidad es algo tan perfecto, tan elevado, que piensan que para alcanzarla necesitan deshacerse de su humanidad. Ahora bien, si tienes ojos para ver y corazón para sentir la naturaleza de las cosas, te darás cuenta de que en realidad aquel quien es más espiritual, al mismo tiempo es el más humano. Cuando un hombre llega a ser profundamente humano que es capaz de cumplir todas las bondades, de rechazar la guerra para buscar la paz, de destruir las negatividades para que crear las armonías.


Mientras que un individuo que no es más que sólo “él mismo”, una criatura que es simplemente el flujo y reflujo de deseos, emociones, ambiciones y proyecciones. Esta persona no puede realmente pretender ser humano. Por lo tanto, existe un gran margen entre lo que llaman hombre y la capacidad de humanidad de ese hombre.


La individualidad que ha sido desarrollada, está todavía tan fuertemente arraigada con las pasiones del bajo astral, que sería suficiente un paso para que el individuo se acerque al animal, y cuando digo “animal” NO debe ser considerado en un plano peyorativo. Incluso para algunos, sería de mayor valor evolutivo, tendrían más tranquilidad y más serenidad si se quedaran en el reino animal, que a ser el tipo de individuo del que estoy hablando y que todavía no es plenamente humano.


El animal es regido por una serie de leyes. El animal no se crea prácticamente ningún karma. Hay un cierto karma hacia los humanos que se ha creado debido a la agresividad de los animales salvajes que durante mucho tiempo han aterrorizado y devorado a los hombres. Pero es un karma minúsculo, porque el animal no tiene una verdadera conciencia que le permita juzgar lo que hace, y por lo tanto ser juzgado por lo que hace. Mientras que el humano, o al menos aquel que empieza a convertirse en un humano, detiene esa chispa que es la mente que le procura una forma de auto-conciencia, que le permite un análisis sobre sí mismo y una autogestión de sus propios impulsos.


Así, el hombre se vuelve plenamente responsable de sus actos, ya que tiene el poder de elegir. Por eso digo que para muchos individuos sería mejor que siguieran siendo animales, en vez de tratar de correr en la familia humana. Se harían muchos menos daño a ellos y a los demás.


Lo que deben de entender es que si ustedes han alcanzado ese nivel para desarrollar el sentido de la responsabilidad y del poder, si los Maestros del Karma, los señores de la evolución han aceptado de descender a la humanidad la chispa de la mente, liberándolos así de los reinos inferiores para ir al arquetipo humano, es porque se espera al mismo tiempo que la familia humana llegue a ser verdaderamente humana y no simplemente se quede al estado de bestias inteligentes con su conciencia vibrando plenamente en el plano astral, con justo lo suficiente de inteligencia para hacer todavía más destrozos, incluso del que las bestias harían.

Hay un peligro al obtener la chispa mental. La mente parece ser algo magnifico, permite tener ideas, ser capaz de conceptualizar, poder hablar, etc. Parece ser el regalo divino que Dios dio a los humanos para elevarlos arriba de los demás seres vivos conocidos en nuestro plano físico. Sin embargo, existe un peligro real al recibir ese don (y es que el individuo a fuerza de acumular karma negativo por el daño que está causando, termine por ser destruido a nivel vibratorio.

La mente no es una capacidad que pueda efectuarse por sí misma con pureza. La mente es por lo tanto un instrumento. La mente no es una ley divina, existen los conceptos divinos, pero no existe el “intelecto divino”. El intelecto es exclusivo de la actividad humana. Y cuando un hombre recibe la capacidad de intelectualizar, de concebir, de darse cuenta de sus impulsos, de sus deseos, y que por lo tanto puede crear estrategias para obtener lo que desea, puede convertirse en un mago negro o un mago blanco.


Y cuando digo mago, estoy hablando de magia que afecta la vida de todos los días, manipulación de la sustancia del pensamiento (protoplasma), de las emoción (bioplasma). Por lo tanto, lo que le vayas a hacer a los demás puede ser interpretado como magia, aunque no hayas efectuado un ritual o conjuro. El poder del hombre proviene de la mente. “El TODO es Mente; el universo es mental.”.

¿Qué haces con La Mente?

El punto de intersección entre la divinidad y la creación es el brillo de la inteligencia y el poder del humano, ¿qué van a hacer con él?"


Anónimo



"ORIGEN DE LAS ESPECIES"


"Antes lo había dicho, y ésta es probablemente la más importante declaración de este libro, que "la verdadera naturaleza de ustedes es el ESPÍRITU". El "usted", acerca del cual ustedes creen que es el "usted", es apenas uno de muchos proyectados a lo largo del tiempo y en varios lugares de éste y de otros planetas, en universos que ustedes no han descubierto aún. Ahora, esto de ninguna manera minimiza a quien ustedes perciben el "usted". Por el contrario, ustedes son un ser inmenso, multidimensional, una expresión magnífica de la Fuente, la cual ustedes, brillante y amorosamente, labraron para que realizara la función de su espíritu. En ninguna parte, en ningún planeta de ningún universo, ha existido una creación como ustedes. Y el sólo hecho de saber que son parte de semejante empresa tan grande debería incrementar inconmensurablemente el significado de sus vidas. En su calidad de este verdadero y sorprendente ser, ustedes decidieron que, debido a un propósito muy especial, encarnarían en este planeta y en este emocionante momento de su historia. El resultado de ello es, por supuesto, el "usted" del cual son conscientes. Nunca den por garantizado el maravilloso punto singular de consciencia que se encuentra focalizado en el aquí y en el ahora, y que es ese "usted". Con qué tuvieran la más mínima idea acerca del proceso mediante el cual ustedes existen, se quedarían asombrados de su poder. Así pues, traten de verse, a ustedes mismos, como el ESPÍRITU gozando de una experiencia humana, y no al contrario. Ustedes podrían entonces preguntar: "Si realmente soy este inmenso ser, ¿por qué no lo sé, ni lo siento de manera alguna?". Bueno, dejen de leer siquiera por un momento y traten de sentir a su ser más grande, como una fuerza suprema e imparable que se imbuye a sí misma dentro de la realidad de la tercera dimensión, cual cuña gigantesca de energía, en la cual cada uno de ustedes, es la punta misma. Traten de sentir la fuerza energética masiva que está tras de ustedes, un poco borrosa para sus mentes, pero cristalizada en una perfecta nitidez de cuerpo, emoción y mente, allí exactamente en donde usted se encuentra sentado ahora. Si ustedes no son capaces de sentirlo, entonces imagíneselo y el yo-espíritu de cada uno de ustedes completará tal imaginación con dibujos, sentimientos, o sencillamente con el simple saber que así es (así es como lo hace en todo momento, de todas maneras). Y por favor, no sólo crean esto pues la creencia es la muerte súbita de su búsqueda de la verdad; una vez que ustedes creen, dejan de buscar. Si ustedes son unos escépticos, bien. Manténganse buscando hasta que ustedes finalmente se encuentren con su verdadero ser. Ustedes están allí, esperando por ustedes. Pero retornemos a la pregunta: "¿Por qué no conozco el yo-espíritu que se supone que soy yo?". Eso necesita que hagamos un poco de historia. Hace muchísimo tiempo, antes de que existiera la historia tal y como ustedes la perciben ahora, un número de seres no físicos, cada uno de los cuales es una entidad inmensa, por naturaleza propia, decidió colonizar un planeta para realizar una investigación en nombre de la Fuente. Uno de ustedes estuvo de acuerdo en brindarse como el voluntario que representaría la consciencia del planeta. El grupo ayudó a este ser para que sistemáticamente volviera más densa su energía bajando a través de las dimensiones. Mientras tanto, el resto de ustedes estaba concibiendo los diseños de las distintas formas probables de vida que ocuparían el planeta, diseños que quedarían codificados químicamente en lo que ustedes denominan el ADN. Y mediante sucesivos descensos de frecuencia, durante millones de millones de años, la consciencia planetaria irrumpió a través de una barrera de la energía, en la forma sólida que ustedes llaman ahora Planeta Tierra. A lo largo de inmensos períodos del tiempo lineal de ustedes, estos seres crearon proyecciones de sí mismos, de energía de baja frecuencia, aunque en ese entonces ni se parecían a algo físico. Gradualmente experimentaron con formas, de inclusive, más baja frecuencia de sí mismos, hasta producir aquello, que los que poseen la visión psíquica denominarían formas astrales de la quinta y de la cuarta dimensión. De nuevo durante millones de millones de años, ustedes, en su calidad de uno de estos seres, experimentaron aún más con el ADN, haciendo que la energía se volviera aún más densa, dentro de ondas estacionarias de energía, hasta conformar cuerpos de luz cuasivisibles. Por último, en un extraordinario acto de creatividad, ustedes irrumpieron a través de la barrera dimensional y crearon las estructuras físicas de partículas sub-atómicas, los átomos, las moléculas, en envolturas de ondas estacionarias concebidas también por ustedes. Aún podían disolver estas formas a voluntad y proyectar otras nuevas. Así jugaron durante períodos inconmensurables, sin que en ningún momento se identificaran con las proyecciones físicas, que iban en aumento. Ustedes sabían que estos cuerpos etéreos eran simplemente campos de energía que ustedes habían creado y adentro de los cuales ustedes irradiaban energía, simplemente para divertirse. A medida que ustedes querían ir más lejos, estas formas proyectadas se volvieron más visibles (asemejando a cómo hoy usaríamos ese término) pero no existía aún consenso para una forma. Aprecien ustedes la naturaleza juguetona de la Fuente, siempre empujando para ser más creativa y conocerse a sí misma a través de lo que puede hacer. Para llevar el experimento más allá, decidieron dar un paso muy atrevido: proyectaron sus consciencias adentro de estas formas. Esto les permitió interactuar con ustedes mismos de una manera totalmente nueva, imposible de lograr dentro de las frecuencias más elevadas, en las cuales ustedes se conocían a sí mismos sólo como la unidad. Permitieron que sus consciencias residieran dentro de estas formas físicas que cada vez se volvían más densas, durante lapsos cada vez mayores. La consciencia ahora gozaba de dos ventajas: el de la quinta dimensión y el físico. Ustedes estaban totalmente al tanto, en cada forma, de sus propios seres, en la otra forma, sin que existiera percepción alguna de separatividad entre ellos. Esta grandiosa fiesta de autoexploración era muy divertida. Se intentaron nuevos campos de energía. Por ejemplo, ustedes establecieron distintos campos para poder explorar separadamente los pensamientos de las emociones. Y, aún más importante, ustedes le dieron a sus proyecciones una cuasi-autonomía, una libertad para ser entidades por sí mismas, por derecho propio. Esta división en dos puntos aventajados, y simultáneos, se convirtió en el punto crucial de la historia (por este entonces, la historia equivalía a la de hace unos pocos cien miles de años). El estado de consciencia en cada una de estas formas autónomas estaba aún al tanto de su naturaleza espiritual y la separatividad no era ni siquiera una forma de pensamiento concebible, tal construcción mental ni siquiera existía. En este momento, su planeta era el bíblico Jardín del Edén. El concepto de muerte no era ni siquiera posible, porque si ustedes se aburrían en una forma física, sencillamente la desmaterializaban, enrollaban sus consciencias de vuelta a la frecuencia de la quinta dimensión y proyectaban una nueva forma. En el camino, cambiaron la proyección de energía por el proceso del nacimiento físico y acordaron una forma básica del cuerpo para la especie, la cual rápidamente estaba densificando su forma física. Sus leyendas están pletóricas de memorias antiguas de algunas de las variedades de formas que precedían a esta estandarización. Durante miles de años, ustedes, como ESPÍRITU, gradualmente se fueron fascinando con la intensidad de las sensaciones posibles en estas formas físicas; sus campos emocionales y mentales se centraron cada vez más en sus campos más bajos en vez de en el campo del espíritu. La intensidad y la riqueza de la experiencia emocional fue totalmente avasalladora y las sensaciones, que provenían de estar en una forma densa, eran muy seductoras. Ustedes ya conocen la historia de aquí en adelante: el nacimiento del ego. Inicialmente intentaron que el yo-ego exterior actuara como la interfaz recolectora de información desde el plano físico, en nombre de sus yo, orientados por el espíritu, los cuales seguirían tomando las decisiones acerca de lo que era real y de lo que habría de hacerse en cada momento. A medida que el experimento proseguía por miles de años, el ego, orientado hacia afuera, comenzó a tener sus propias ideas acerca de la realidad y a acudir al yo-espíritu, orientado hacia adentro, cada vez menos y menos. El ego externo se volvió más fuerte y su identidad comenzó a cambiar desde los estados interiores hacia los estados exteriores del ser. Como resultado de este cambio, el ego comenzó a "ponerle color" a lo que él percibía y a juzgarlo como bueno o malo, de acuerdo con la sensación física. Así fue como el yo orientado hacia el interior comenzó a ser alimentado con información "pre-digerida". La sensibilidad, emocional y mental, del ego hacia la energía del campo del espíritu se marchitó a medida que la energía del campo físico se convertía cada vez más en el punto focal. Aquellos dos puntos simultáneos de ventaja pasaron a convertirse en puntos separados de consciencia y el punto de ventaja de la frecuencia más baja, orientado hacia la fisicalidad, perdió de vista al punto espiritual. A lo largo de unos pocos miles de años siguientes, la brecha de percepción se fue ampliando hasta que el punto de ventaja más bajo empezó, bien a dudar de la existencia del punto más elevado, o a proyectarlo como si estuviera por fuera de sí mismo, como si fuera un ser externo. Así, ustedes fraccionaron su percepción acerca de quienes eran y se creó el concepto de los dioses, ya que la humanidad era incapaz de relacionarse con los inmensos y multidimensionales seres que eran parte de ella misma. La única manera de reconciliarse con las voces interiores, es decir, con los impulsos del ESPÍRITU, y el recuerdo de ser mucho más que un simple ser humano limitado, fue la de proyectar sus naturalezas inmensas, poderosas y plenamente amorosas, sobre unos seres que ustedes, como especie, crearon para tales fines. Ustedes seguían recibiendo mensajes y sintiendo amor a partir de sus yo-espirituales internos pero los adscribieron como si vinieran desde sus dioses externos. Para finalmente hundir la cuña de la separación entre el Espíritu y la personalidad, ustedes concibieron un brillante velo: la vergüenza (la culpa). Construyeron las vibraciones de la vergüenza adentro de las mismas células de sus cuerpos y finalmente lograron un sentido completo de separación. El ESPÍRITU, que ustedes alguna vez supieron que eran, se convirtió en una memoria fantasma, fácilmente borrada por la ruda luz de sus nuevas realidades. Entonces se percibieron a ustedes mismos como si fueran una personalidad, sin saber siquiera que habían sido cercenados del ESPÍRITU, sencillamente porque se olvidaron de haber sido antes una unidad. Convirtieron en externa esa parte heroica e inmensa de sí mismos, en la deidad que crearon. Y la vergüenza aseguró que ustedes se vieran a sí mismos como inmerecedores a los ojos de esta deidad fabricada. Así pues, a lo largo del tiempo, ustedes se convirtieron en algo separado, aislados en un talego de piel, buscando afuera, hacia un universo que ustedes ya no volvieron a entender, atrapados en el tiempo y en el espacio, con una sola salida: la muerte. Todo lo que tenían como ayuda para resolverlo era un conjunto de respuestas aprendidas, denominadas "personalidad". Por favor, recuerden que planearon todo esto desde un comienzo. Ustedes, como uno de los grupos de seres que diseñaron este experimento, habían decidido ver cuán lejos podrían llegar en separar sus percepciones de su naturaleza --del ESPÍRITU puro. Se requirió una enorme ingeniosidad para diseñar y crear los velos que habrían de separar las dimensiones, de manera tal que ustedes se encarnarían sin memoria alguna acerca de quienes en realidad eran. Como parte de estos velos, las funciones de su espíritu colectivo tomaron una decisión que habría de afectar a cada encarnación durante los siguientes

doscientos mil años y la cual alteró completamente la naturaleza, el propósito y el contenido de la vida humana en este planeta. ¡Ustedes se inventaron el karma!"...


"Manual para la Ascensión"...

"Serapis (Thot, Hermes)"...


Ahora ya tienes una percepción más amplia del contenido detrás del velo transparente que Miguel Ángel logró plasmar en la Capilla Sixtina... o por lo menos es una interpretación muy BLACK SEA.


Gracias por compartir y apreciar el arte con nosotros...


BLACK SEA (graphic.)

@blackseamexico

www.blackseamexico.com


50 vistas

©2020 BLACK SEA

@blackseamexico

  • Blanca Facebook Icono
  • Blanco Icono de Instagram
  • Blanco Icono de YouTube
  • mercadolibre c
  • kichink-logo-gris_edited